LA MITAD DE LA NIÑA

de Kathia Simon

Pese a su edad la poesía escrita por Kathia Simon Pinto es madura y profunda.
Su voz poética es original y diferente. Sus poemas, la mayor parte de ellos breves, contienen versos surrealistas y existenciales. “Sin Máscaras/ No somos los mismos” confiesa y luego pide perdón “por la densidad del pensamiento” y ruega que la libren “del infierno de los melancólicos”. En sus poemas se pueden notar, entre otros, la influencia de poetas de la talla de Alejandra Pizarnik, de Silvia Plath, de Paul Éluard y de Oliverio Girando. Sus poemas surrealistas están construidos por fragmentos de imágenes, juegos con una letra o para ser leídos frente a un espejo. Sin duda algunas estamos ante una voz poética cuyo ritmo proviene de la música y a ella retorna. Una poesía que se instalará, de inmediato, en el imaginario poético nacional. Homero Carvalho Oliva


Estoy segura de haber captado la esencia de la autora, sus agobios y sus ánimos, al mismo que sigo en la lucha de desentrañar con decencia cada verso.
La Mitad de la niña” me presenta los recortes de un mundo que penetra en el mio y viceversa, en un género tan escurridizo y veloz como es este, es el gran acierto de Kathia, la genialidad musical con la que esta escrito este poemario.
La originalidad con que la autora nos lleva por estos fragmentos de un mundo surreal hacen de Kathia Simon una artista de la palabra, crea belleza y aporta al universo de los lectores, una sensación de deleite que solo aparece con la contemplación de una obra de arte.  Camila Toribio