LAS TIERRAS BAJAS DE BOLIVIA


de Diego Villar e Isabelle Combès

Miradas histórica y antropológicas

Las tierras bajas bolivianas son parientes pobres de los estudios americanistas por partida doble. Tanto en el exterior como en la misma Bolivia existe una arraigada percepción andino-céntrica de la identidad nacional. Incluso la reciente atención consagrada a la Amazonía boliviana resulta ínfima comparada con la concedida a sus contrapartes peruana o brasileña. Pero esta carencia es a la vez una oportunidad para tratar el problema sin ortodoxias teóricas ni dogmatismos institucionales. Los textos aquí reunidos contribuyen a dibujar una imagen de las tierras bajas bastante alejada del imaginario clásico pero probablemente más próxima a la realidad. Más allá de las interpretaciones particulares, nos ofrecen una mirada panorámica, un cúmulo de información etnográfica y etnohistórica en el cual la trama de las mediaciones, los contactos y la complementariedad se impone por sobre las fronteras geográficas, políticas o étnicas. Las tierras bajas no existen solamente en una oposición nítida con las “tierras altas” del país, y los flujos y reflujos históricos y étnicos evidencian que tampoco se trata solamente de tierras “bolivianas”. No constituyen un simple conjunto de mónadas insulares, herméticas, y la perspectiva global que se desprende de los textos invita por el contrario a remozar con nuevos matices un concepto tan clásico como el de área cultural.